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COLUMNA: RCN y el equipo
campeón
Escrito por:
Andrés Gómez V.
Toda paciencia
tiene su límite, pero también toda idiotez su abismo. Felicitaciones al
equipo campeón, al Atlético Nacional, porque ganó con justicia y
capacidad el torneo colombiano, aunque muchos hinchas hubiéramos querido
ver a otro alzando la estrella... Pero estas palabras no apuntan hacia
allá.
Hace unos años,
cuando el grupo empresarial Ardila Lülle compró al Atlético Nacional, el
mundo del deporte vio con interés como la empresa privada se
“comprometía” con el deporte. Aunque bien hubieran podido más bien
patrocinar campos, escuelas de formación, brindar alimentación a equipos
desahuciados, etcétera, pero uno entiende, con la lógica que da un
corazón de empresario, que sólo se invierte en los negocios con el fin
último de ganar, tarde o temprano, plata. Atlético Nacional no sólo
tenía buena marca local, sino imagen internacional, trayectoria,
hinchada, y aquello que se llama prospectividad. Es decir, era sin duda
un buen negocio.
Eso esta bien y
eso debió primar a la hora de invertir. Porque si no Ardila Lülle
debería haber comprado a su Atlético Bucaramanga, o algún equipo de sus
ancestros alemanes, y con seguridad a ninguno de la familia Posada Tobón...
Pero es que el
empresario piensa en la plata y en nada más. Así que, que mejor que
tener gaseosas, medios de comunicación, y equipo de fútbol y hacer una
sinergia de empresas. Así, las gaseosas patrocinan al equipo, sus medios
de comunicación le dan difusión a su equipo y sus gaseosas, y todo es un
negocio redondo.
El problema
radica, y esa es la queja, cuando esos mismos medios de comunicación
pierden su independencia y terminan prostituyéndose hacia su benefactor.
Y peor aún, cuando no son sólo los medios de comunicación, sino, sobre
todo, los medios informativos: noticieros, programas de opinión,
trasmisiones deportivas.
RCN, y en especial
su canal de televisión, está completamente con las patas abiertas y la
camiseta puesta hacia el Atlético Nacional. No hay una distancia, que
DEBERIA existir, entre lo que informan y sus intereses comerciales. Eso
es lo básico de los medios informativos.
Si RCN quiere
convertir sus programas no informativos en espectáculo, y no tener una
línea entre lo comercial y lo que presenta, eso esta bien. Cada gamín se
gasta su plata en el pegante que le gusta. Pero lo que no es correcto,
aunque eso no signifique que es ilegal, es que mezclen la información
con lo comercial, porque eso atenta contra los principios básicos del
periodismo, tapa los ojos, presenta información sesgada, y vuelve el
periodismo un acto banal e inocuo.
Una cosa es
escribir de fútbol como hincha y hacerlo con la camisa puesta, aclarando
sus puntos de vista. Jugando con la reglas sobre la mesa y el naipe sin
barajar. Yo, por ejemplo, soy un confeso seguidor azul, por eso, escribo
como hincha, para que nadie dude de lo que soy, pero el día que tengo
que aceptar que hubo un equipo superior al azul (y vaya años que me ha
tocado hacerlo), lo hago con la hidalguía y con honor.
Mis principios no
están en el canal o medio para el que trabaje o bajo la mano que me de
de comer. Porque por eso son los principios y están por encima de todo.
Por eso me causa
indignación que los periodistas de ese canal, y de esa casa, se presten
para ese juego, para esa doble identidad. ¿Acaso su credibilidad y,
sobre todo, su criterio tiene como apellido RCN? ¿Acaso ellos, sin un
canal o sin un micrófono verían el fútbol de diferente forma? ¿Acaso le
hacen fuerza desacarada porque así ganan todos? ¿Acaso en el contrato se
estipula que no se puede hablar mal del Nacional y que hay que ser
parcializado?
Porque no hay duda
que RCN está parcializado hacia el Nacional. Basta ver la transmisión de
un partido, la sección de deportes del noticiero, para ver que cada vez
hay más publirreportajes y menos información. Para ver que cada vez hay
una prensa, en ese canal, menos independiente y más entregada al patrón
y sus intereses.
La final con Santa
Fe fue una prueba fehaciente de ello. No hubo objetividad, y en cambio
si manipulación hacia el televidente. Deberían, porque la gente les cree
a los comentaristas, haber declarado desde el principio que RCN era
dueño del Nacional y que ellos le harían fuerza, aunque claro eso
también hubiera estado mal.
¿Acaso ahora que
Caracol Radio es español, deben los periodistas de ese medio hacerle
fuerza a la selección España?, ¿dedicarle minutos y minutos de su
programación por encima de los otros rivales?, ¿transmitir los partidos,
por ejemplo, contra Colombia, con una clara ovación chapetona y no con
objetividad?
Cuando se confunde
el periodismo con la prostitución, no basta agua y jabón para expiar las
culpas. Si tanto quiere RCN tener un canal para el Nacional porque no
hace lo que hizo el Real Madrid o el Boca Juniors y le crea uno propio
con logo y slogan. No dudo que sea buen negocio. Nacional tiene una
enorme y excelente hinchada y sin duda tendría buen rating.
Pero por ahora,
por favor, por decencia, esa palabra, con el televidente, no más
manipulación, no sin contar en público sus intereses particulares, sin
aclarar, en los noticieros nacionales, que la información que van a dar
es sesgada.
RCN noticias va
camino a ser lo que es MARCA o SPORT en España, pasquines con patrocinio
propio, Merengue y Culé sin objetividad, sin claridad, y sobre todo, sin
una gota de esa hermosa profesión que le da vida a los noticieros y que
se llama periodismo.
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Agradecimientos Futbolred
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