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CRÓNICA DE UN AUTENTICO Y
SUFRIDO HINCHA DE MILLONARIOS EN EL EXTERIOR
Entrevista enviada por:
Julio Corredor
El sentimiento
profundo de los hinchas del fútbol colombiano es un compromiso serio y
perenne que siempre lo llevan en su corazón a donde quieran que vayan.
Es el caso de Álvaro Corredor, Bogotano de 24 años quien se vinculó como
simpatizante del club los Millonarios desde hace 25 años, influenciado
por el tradicional vínculo de su padre a este equipo de Bogotá, muy
temprano empezó a acompañarlo a los estadios para animar a los
jugadores.
Los partidos
clásicos con su rival Santa Fe, siempre fueron el plato delicioso de la
semana. Álvaro con el entusiasmo que mueve a los hinchas, desde varias
horas antes de los partidos se vestía con los atuendos que identifican
al hincha azul. Era todo un ritual en su casa ubicada al sur de la
capital del país. El primer paso era pintarse la cara de azul y blanco,
posteriormente se ponía una banda en la cabeza con el escudo de
Millonarios impreso y desde luego que no podía faltar la bandera colgada
en su cuello. Una vez en los buses que lo transportaban al estadio por
la carrera 30 empezaban a calentar motores gritando vivas y frases
alusivas a su equipo.
Todos los partidos
que su equipo jugaba eran seguidos muy de cerca por Álvaro. Transistor
en mano se enteraba de todos los detalles que anteceden a un encuentro.
La alineación, los pronósticos, la táctica, las entrevistas y las
posibilidades dentro del campeonato.
Una vez comenzaban
los partidos, Álvaro recuerda que se compenetraba tanto con la
intensidad del juego que prácticamente se transformaba en un fanático
furibundo entonando los himnos que cantaban al unísono todos los
integrantes de la barra de los “Comandos Azules”. En varias ocasiones se
vio trenzado en las tradicionales peleas que se desencadenaban con sus
contrarios ya fueran de Santa Fe su eterno rival o de cualquier otro
equipo. No solamente disfrutaba cuando el equipo ganaba sino que
igualmente sufría cuando perdía.
Hoy desde la
distancia, recuerda con nostalgia las ruidosas celebraciones cuando el
equipo triunfaba. Inolvidables fueron los agresivos y esperados clásicos
con los paisas con quienes cazaron encarnizadas batallas en las tribunas
y fuera de ellas. La pasión por su equipo ha sido y será como el mismo
lo dice, “algo que se lleva en la sangre y en lo mas profundo del
corazón”. Imborrables recuerdos que no puede arrancar o apartar de su
mente y que lo acompañan aun después de seis años de haber salido del
país. Hoy en día radicado en Canadá esa pasión permanece intacta.
El día que salió
del país decidió que no podía faltar en el equipaje de viaje las
insignias, los escudos, la bandera, el afiche y lo mas importante, la
camiseta de Millonarios del alma, así como la de la selección Colombia.
Camisetas que con mucho orgullo ha paseado por las calles de Miami,
Orlando, Toronto y Montreal entre otras. En Montreal cuando fue a ver la
carrera del Gran Prix donde participó Juan Pablo Montoya y en Toronto
durante dos ocasiones muy especiales; un concierto de los Rolling Stones
y quizás la mas importante, durante la última visita del recientemente
fallecido papa Juan Pablo Segundo. La gente lo observa con cierta
curiosidad y lo identifica como el hincha en el exterior que sigue vivo
y vigente.
Su alcoba esta
decorada de azul. La bandera de Millonarios cubre una pared y a su lado
la de Colombia. De igual forma en otra de las paredes y como símbolo de
fidelidad hacia su equipo, cuelga una cachucha con numerosos escudos de
Millonarios que un tío suyo le regalo en Bogotá hace algunos años.
Es ya común para
sus familiares verlo escuchando a través de Internet los partidos
dominicales de Millonarios y cuando tiene la oportunidad los ve por
señal satélite en los canales latinos. Por esa razón siempre esta
enterado de cualquier noticia que ocurra hacia el interior del equipo,
ya se trate de nuevas contrataciones, cambio de técnico o malas rachas
como ha ocurrido últimamente.
Sus amigos en el
exterior ya sean canadienses, centroamericanos o sus mismos
compatriotas, se han acostumbrados a los comentarios optimistas hacia su
equipo. No importa que Millonarios vaya perdiendo por 2 a 0 faltando tan
solo unos pocos minutos para finalizar el partido. El siempre abriga la
esperanza que su equipo puede empatar y de pronto ganar en cualquier
momento. Hace fuerza, alza los brazos y sufre hasta el ultimo momento de
los partidos.
Su vida transcurre
muy normal durante la semana a no ser que haya fecha futbolera los
miércoles. Pero es usual que los sábados ya esta hablando de la jornada
futbolera del domingo y su interés se centra en su equipo del alma.
Álvaro practica y
disfruta mucho con el deporte. Actualmente esta vinculado a algunos
equipos de fútbol y ha logrado quedar campeón en torneos de ligas
menores. Es además seguidor del béisbol de USA, fútbol Americano,
básquetbol, boxeo y caso curioso el golf. En su televisor de 24 pulgadas
sintoniza cualquier evento internacional que se le atraviesa. Ya sea la
copa UEFA, las eliminatorias al mundial de Alemania 2006 e
indispensablemente el fútbol colombiano.
En la remota
distancia donde habita, entra en contacto con el club por el website y
repasa la historia una y otra vez. Su pasión por el Club Deportivo los
Millonarios es absolutamente una obligación placentera y sufrida a la
vez.
Finalmente, la
verdad sea dicha, Millonarios es un equipo que ha experimentado en los
últimos años una etapa de crisis futbolísticamente hablando, pero en
cambio es un equipo con mucha suerte al contar con un hincha tan leal e
incondicional como Álvaro.
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publicado en esta sección es propiedad exclusiva de los
protagonistas, hace parte de la pasión y amor por Millonarios,
por lo que esta página no se responsabiliza sobre su contenido.
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